viernes, 15 de mayo de 2009

LA RUTINA



La vida de Silvia de un tiempo a esta parte se había vuelto rutinaria.
Hace dos años la vida le dio el golpe más grande que jamás pudo esperar. Rafael, su pareja desde hacía doce años, falleció en un trágico accidente de automóvil. Silvia se encontró de la noche a la mañana sin su compañero del alma.
Se conocieron en una cafetería del centro de Málaga. Silvia, que tenía un punto de torpeza que resultaba gracioso, tropezó con tan mala fortuna que acabó bañando a Rafael con el cappuccino que llevaba en las manos. Éste, en lugar de enfadarse, sonrió divertido ante la torpeza de aquella chica rubia y menuda que solo acertaba a pedirle perdón.
-Lo siento, perdóname...es que soy tan torpe...
-No te preocupes...No me gustaba la ropa que llevo hoy puesta y creo que tú la has decorado con tu cappuccino...Mira, aquí queda un poquito de espuma ¿Quieres rebañarla?
Se lo dijo mientras se señalaba los labios con una sonrisa pícara...
Silvia enrojeció de repente. Su cara parecía una amapola surgiendo temerosa un día de primavera.
-Bueno, creo que no me he presentado...Me llamo Rafael ¿Y tú?
-Silvia...Y torpeza es mi apellido.
-¿Me permites que te invite a un cappuccino?
-No sé si debes...Puede que te lo tire encima. Como verás soy peligrosa.
-Creo que me arriesgaré...
En esa primera conversación surgió la chispa. Quedaron otras muchas veces hasta que un día, Rafael se dio cuenta que aquella chica torpe, pero muy tierna, era todo lo que había buscado siempre. Decidió no dejarla escapar, no podía permitirse ese lujo.
Habían pasado doce años en los que Silvia, estimulada por el amor de Rafael, casi había dejado de ser torpe.
Pero como la felicidad es efímera, una mañana lluviosa del mes de enero recibió una llamada de teléfono que cambiaría su vida.
-¿Sra. de Velázquez?
-Si... ¿Quién es?
-Soy el Teniente García de la Guardia Civil de Tráfico. Su marido...
Silvia no necesitó oír nada más. Supo por el tono de voz de su interlocutor que había pasado algo muy grave.
-Mi marido ha tenido un accidente ¿No? Y ha fallecido...
-Si...Lo siento mucho.
Se sentó abatida en el sofá. Esto no podía...No debía haber ocurrido, pero lo había hecho. Sacó la fuerza de donde nunca la había tenido y se fue a reconocer el cadáver.
Después del sepelio, la soledad se convirtió en su compañera de cama. Se envolvió con la coraza protectora del dolor y siguió viviendo, muy a duras penas.
Cada mañana, desde aquel fatídico día, realizaba los mismos gestos. Se levantaba cada día a la misma hora. Abría las ventanas de su dormitorio para ver amanecer y le dedicaba su día. Porque aunque Rafael ya no estaba, ella no había dejado de sentirle cerca.
Silvia se escudaba en todos esos pequeños gestos rutinarios para poder seguir viviendo una vida que se le había puesto muy cuesta arriba sin él.
Y cada mañana, a pesar de su dolor, salía a la calle con la sonrisa pintada en el rostro, sin saber muy bien porqué.
Un día cualquiera de esos, un desconocido moreno y alto que caminaba con un vaso de plástico en la mano, tropezó con ella y su café acabó decorando el vestido blanco de Silvia.
-Por Dios...Que torpe soy...
-No te preocupes, son cosas que pasan.
-¿Cómo puedo solucionarlo?
-Te invito a un café, ya que te has quedado sin él.
-No sé si debo aceptarlo...Puedo mancharte más.
-Me arriesgaré...Por cierto, me llamo Silvia ¿Y tú?
-Álvaro...Y si pudiera elegirlo, mi apellido sería torpeza...
Silvia lo miró pensativa y recordó el momento en que conoció a Rafael, y como se parecían sus palabras de entonces a las que acababa de pronunciar Álvaro.
La vida está hecha de momentos cíclicos, y a veces, la historia se repite pasado el tiempo, aunque con personajes distintos.

Ana

47 comentarios:

amor y libertad dijo...

y esas repeticiones nos hacen ver que en la vida hay algo inexplicable que nos da esperanza

Alijodos dijo...

A pesar de ser una historia triste por la muerte de rafael, me da alegria leer una historia tan emotiva llena de tanta ternura y amor...Y si la vida sigue y esta llena de periodos que se repiten, aunque el nombre sea distinto...Buen fin de semana...

Anabel Botella dijo...

El relato ha empazado con toques de melancolía, pero ha terminado con la esperanza de que las puertas del amor se le abren nuevamente a Silvia. Me gustan las historias, que como esta, termina con final feliz. Silvia se lo merecía. La última novela que estoy escribiendo mi protagonista se llama Sylvia.
Saludos desde La ventana de los sueños.

Ana dijo...

Amor...Es que ¿Que sería de la vida sin esperanza?
Alijodos...La vida sigue...Es cierto.
Anabel...La vida está llena de historias duras. La que yo he escrito termina como a mí me gustaría que acabara una historia...Con el amor llamando a su puerta.
Muchos besos.

Silvia dijo...

Me gustan los momentos cíclicos de la vida... es lo que hace tener esperanza...
Besicos grandes.

Menda dijo...

Madre mía, me ha encantado.La verdad que los ciclos son parte de nuestra vida, unas veces para bien y otras no tanto.

PinUp dijo...

Hoy, querida... me has dejado sin palabras...
Demasiados recuerdos...
Pero que bello es a veces el movimiento cíclico de los acontecimientos!

Muaksssssssssssssssssssss!!!
Hoy además te dejo un abrazo!

loose dijo...

Es una historia cargadita de emociones, mi niña. Es preciosa.
Dos caras de la misma moneda.....El dolor y la capacidad de resiliencia.

Un beso.

Juan dijo...

Soy tambien de la opinion de que la vida da muchas vueltas, a veces malas y otras buenas, pero siempre mirando hacia adelante. Un besazo Ana y todo mi @nimo, que hace un dia esplendido.

AloneLuin dijo...

Me queda la duda de saber a quien habría manchado Rafael con su café, previo a todo este relato.
Ya me dirás que cafetería es esa de Malaga, y me pasaré por allí derramando cafés por encima de todas las señoritas guapas del local, a ver si alguna es la portadora del testigo.

Salu2

Alfonso dijo...

Uf... el relato me recuerda al final de Love Story... con esperanzas, pero bueno, yo en mi vida, prefiero que no se me repitan las cosas, que ya tuve bastante ;-)

BlueMoon dijo...

Qué bonita historia... me encantan esas casualidades.
Un besote.

Manolo Jiménez dijo...

La vida da vueltas como una noria y nunca sabemos lo que nos va a deparar. El caso es tener fuerzas y ganas para todo, aunque sea tan enorme como la muerte.

Nunca se sabe donde parará la noria si arriba, si abajo o en el medio.

Abrazos.

Nunca dejes de sonreír dijo...

Wow!, que manera mas linda de sobrecogerme por cada una de estas lineas.., mmmmm, gusta!

Un beso!

Calvarian dijo...

Preciosa historia Ana. Las vueltas que de la vida ¿verdad?.
Besix

Sensaciones dijo...

a mi me emocionaste... si, lloro porque es una historia bonita...
con trágico final...

Un besazo mi niña, te quiero!!

Adolfo Payés dijo...

Triste el inicio pero lleno de esperanza el final precioso.. un lujo leerte siempre..


un abrazo inmenso con mucho cariño
un beso

saludos fraternos
que pases un buen fin de semana

Ana dijo...

Silvia...¿A que si?
Menda...Pero hay que vivirlos.
PinUp...Gracias...:)
Loose...La resistencia nunca debe faltar.
Juan...A veces la vida es una noria...Pero siempre p'alante...
AloneLouin...Pues seguro que a Silvia...:)Pero cuando derrames el café, que esté templado, ja,ja,ja...
Alfonso...Pues que no se repitan, que sean mejores.
Manolo...Fuerza y ganas...Que no nos falten.
Nunca dejes de sonreír...Me alegra...:)
Calvarian...Más de lo que nos creemos...
Sensaciones...Que no...Que se queda con el moreno torpe...Ja,ja,ja...
Adolfo...Eso esperamos, que la vida nos de finales llenos de esperanza..
Muchos besos.

Arwen dijo...

Querida Ana me has emocionado que relato mas bonito y lleno de sentimientos...me alegro que al final encontrara otra alma gemela...que el destino quiso que fuera como ella un adorable torpe...besitos guapisima

La chica de ayer dijo...

La rutina es tan estresante como tranquilizadora...

Ana dijo...

Arwen...El destino, como casi siempre, haciendo de las suyas...
Chica de ayer...La rutina a veces es el mejor bálsamo.
Muchos besos.

CG: "Calavera y diablito" dijo...

I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E!!!!

Me quedo sin palabras. Una extraordinaria narración Silpana...

Muchos besos

Arantza G. dijo...

Siempre queda la esperanza.
Hay historias que nos hacen creer en ella.
Un beso lleno de cariño.

Ana dijo...

CG...Gracias...:D
Arantza...Y que sería de nosotros sin esperanza..La vida sería mucho más dura.
Muchos besos.

mimbre dijo...

Hola Ana...
Felicitaciones¡¡
Te digo que andas con pez en el agua con el relato.. buenisimo¡¡
Me encanto el final repetitivo pero la vida es así, cambian los actores pero la novela de amor es la misma¡¡
Un abrazo, amiga y buen finde¡¡
Osvaldo

HADALUNA dijo...

Ayyy Anita, esas causalidades o esas casualidades de la vida.
Uffff....¿qué puedo decirte?

Buen fin de semana wapa, y no dejes de sonreir.

Ana dijo...

Osvaldo...La vida es así, tu lo has dicho...
Hadaluna...Esas causalidades casuales...No digas nada...Se entiende todo ¿A que si?
Muchos besos.

InsolenZe dijo...

Jo!!!
Voy a dejar de leerte... un viernes que el sol me inundaba por dentro ... y me he quedado de una melancolia ...
Precioso ... bonito ... y siempre cogiendo la vida a bocados, que no se nos escape...
Un beso grande

Marinel dijo...

Ana, qué historia mágica e interiorista...me ha encantado a pesar del deje de tristeza...pero la vida renace de nuevo y parece que desde el mismo guión,pero con algún personaje distinto...
Bonita.
Muchos besos.

Dean dijo...

Has estado inspirada, magnífica narración con casi todos los ingredientes, incluido el final feliz.
Un saludo

ana dijo...

Niñaaaa que me ha encantado, y hoy no me cansaría de leerte.

Yo me quedo con algo que un día me dijeron a mi.

A veces agarrarse a la monotonía es lo mejor que se puede hacer cuando estás pasando por una mala racha porque al final el dolor también se convierte en eso, en algo rutinario y va doliendo menos, hasta que un día pasa algo, te tiran un cafe encima y todo se cambia.

Un besooooooooo pero que muy fuerte.

salvadorpliego dijo...

Tu cuento me llegó hasta el fondo… al mero fondo. Gracias.

hargos dijo...

asi es la vida y asi deberiamos vivirla ,con la contrapartida de todas las cosas que nos ofrece ,un besazo preciosa

Lucía dijo...

Qué sería de la vida sin la esperanza...
Preciosa historia, Ana.
Al amor es a la única palabra que no se le puede cerrar la puerta nuca.
Muchos besos.

tejedora dijo...

Una historia muy sentimental, Ana. Reconozco haber llorado.
Hay personas a las que les sientan mal que, sin querer, derrames algo sobre ellas. Me gusta cómo se lo toman al respecto Silvia y Rafael.

Besitos.

victorysilcana dijo...

Ana, es una historia preciosa.
En la desgracia conviene tomar algún camino atrevido , y Silvia lo ha hecho.
Un saludito desde la playa.

Dean dijo...

Una historia con todos los ingredientes, hasta su final feliz. Estas inspirada. Un saludo.

Mar dijo...

¡Qué hermosa historia!
Tan triste al inicio, y llena de esperanza al final.

Me ha gustado muchísimo.

Besos.

Jinete Pálido dijo...

Me ha gustado mucho la historia y no me ha dejado inf¡diferente...me hace pensar mucho.
Besotes y buen finde!

Ana dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios. Perdonad que no os conteste personalmente...Es que hoy voy a estar offline...
Mañana publica su post mi hija.
Disfrutad del finde.
Muchos besos.

Sensaciones dijo...

jajajajajaj... que torpe soy!!!
si es que así voy... jajajajaja
y el moreno? está guai no?? jajaja
bueno...cielo que pases feliz finde que estoy ansiosa de leer a tu niña.... un besazoooo

Esteban dijo...

Mi hermano conocio a la mujer en una boda, le tiro una copa de tinto en lo arto, un beso

Esteban dijo...

Has planteado el relato como "un circulo" ¿verdad?
Algo que se acaba con algo que empieza..
Me ha gustado!
Un abrazo,
Esteban

Yaiza dijo...

Me encantó la historia Ana.
Empecé sin muchas ganas de leer, y segun iba leyendo mas me enganchaba.
Espero que te encuentres bien.
Yo he llegado hoy de viaje, y me siento mejor.

Un abrazo.

Adrianina dijo...

Que gran enemiga es la rutina por favor, aplasta, opaca.
El texto impecable, sobre todo el mensaje positivo que deja sobre el final...

Besitos!

Lourdes dijo...

Uy, que este post casi se me pasa, con la historia tan bonita que cuenta.
Porque sí, porque muchas veces nos pasan las cosas por segunda vez,
y tenemos como otra oportunidad, no?

Besos, Ana!

añil dijo...

Esperanza, titularía yo a esa entrada.

Besos muchos.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails