miércoles, 9 de septiembre de 2009

LA HISTORIA DE JULIA (IV)



La primera parte,LA CASA VACÍA, aquí.

La segunda parte,OJOS TRISTES,aquí.

La tercera parte,RECUERDOS DORMIDOS,aquí.


Roberto miró a Patricia. Ahora le tocaba a él revivir la historia de su abuela.
-Si no te importa, me gustaría dar un paseo por la playa. Donde vivo no hay mar, y lo echo mucho de menos. Por el camino tendremos tiempo de ir desgranando la parte de la historia que yo conozco. ¿Te parece bien?
-Pues cuando quieras…
Ambos se encaminaron hacia el Paseo Marítimo atravesando la calle principal. El Paseo Marítimo era lo bastante largo como para que a Roberto le diera tiempo a contar su parte de la historia.
-Mi abuela se llamaba Julia, y nació aquí. Su familia vivía en el pueblo durante el invierno, y en verano, se trasladaban a la casa de la playa.
Con dieciséis años conoció a Carlos, él tenía veinticinco años y sólo soñaba con ser pintor. Empezaron a salir, con la oposición de mis bisabuelos, que veían en la diferencia de edad entre ambos, pero sobre todo en la ambición de Carlos por pintar, un escollo insalvable para esta relación. Pero a pesar de todo, y como casi todos los padres hacen, no les quedó más remedio que dejar que su hija se equivocara.
Julia era una chica preciosa, que traía a todos los chicos del pueblo locos, y no solo por su melena rubia y sus ojos azules, sino porque era graciosa y ocurrente como ella sola.
Entre sus muchos admiradores en aquella época, se encontraba Rafael. Un muchacho dos años mayor que ella. Según contaba mi abuela, Rafael era alto y moreno, con unos ojos verdes impresionantes, pero en esa época ella sólo tenía ojos para Carlos. El mismo verano que mi abuela comenzó a salir con Carlos, Rafael decidió irse a Madrid a estudiar Derecho. Tenía que poner tierra de por medio para no ver a Julia cada día en los brazos de otro.
Pasaron dos años y Carlos pidió a mi abuela en matrimonio. Ella, que cada día estaba más enamorada de él, le dijo que sí. El enlace se celebró en el verano del 53. Mi abuela acababa de cumplir dieciocho años, y como regalo de bodas, mis bisabuelos les regalaron la casa de la playa. Comenzaron a vivir allí, pero a los pocos meses empezaron a tener problemas. Carlos quería pintar y su sueño era hacerlo en París.
-Perdona que te interrumpa… ¿Por qué lo llamas Carlos? Era tu abuelo…
-Cuando termine de contarte la historia sabrás por qué no le llamo abuelo…Carlos quería conocer el ambiente bohemio de la ciudad de la Luz y en esas ansias no cabía la presencia de una mujer. En febrero del 54 se fue de casa, no sin antes prometerle a mi abuela que cuando se hubiera asentado en su profesión, volvería por ella…Una promesa vaga, que mi abuela entendió como lo que era, un adiós, porque a saber cuántos años tendrían que pasar para que él se hiciera con un nombre. Ella sabía que eso era un imposible…Por eso la viste con lágrimas en los ojos en la balconada de la casa. Carlos la había abandonado y no había tenido la valentía de decírselo a la cara. Esa es la escena que tú contemplaste cuando ayer, en la casa, atraída por esas sensaciones, cerraste los ojos.
-Entonces, por lo que me cuentas, el no volvió…
-No, nunca volvió. Cuando Carlos se fue, mi abuela no sabía que estaba embarazada. En octubre del 54 dio a luz una niña, mi madre. Intentó localizar a Carlos durante esos meses, pero fue como si la tierra se lo hubiera tragado. De hecho, al cabo de algún tiempo supimos que murió en París al poco de llegar. Intentando disfrutar de todos los placeres que el Barrio Bohemio de París, Montmartre, le ofrecía, una noche llena de alcohol y de insomnio, se vio envuelto en una reyerta en la que perdió la vida. La noche de su muerte no llevaba ningún documento que lo acreditara. Su cadáver apareció flotando en el Sena, y tardaron varios meses en identificarlo y comunicarle a mi abuela su fallecimiento.
-No sabes cómo lo siento. Ayer pude revivir ese dolor en mi piel…
-¿Revivir?
-Sí…Bueno, eso es una parte de mi historia, y ahora lo que importa es la historia de tu abuela. Ayer a pesar del dolor que vi en sus ojos también vislumbré en ellos la esperanza.
-Sí, llevas razón. Al cabo de unos años, Rafael volvió al pueblo con su título de abogado bajo el brazo. Había sido uno de los alumnos más brillantes de su promoción, y a pesar de que se lo rifaban los mejores bufetes de Madrid, decidió volver al pueblo. Probablemente porque nunca olvidó a mi abuela y, porque conociendo el fallecimiento de Carlos, quizás pensó en intentar hacer feliz a la mujer de sus sueños.
Lo cierto es que volvió y, que esa vuelta, con el paso del tiempo devolvió la esperanza a mi abuela. Ella siempre le decía: tú me encontraste y me devolviste la esperanza...
Rafael se convirtió en el apoyo que mi abuela nunca había tenido. La hacía reír y poco a poco fue olvidando el dolor. Un día, al cabo de varios años descubrió que se había enamorado de Rafael. La amistad inicial se había ido convirtiendo con el paso del tiempo en amor. Algo sólido y duradero, un amor maduro, distinto al que había sentido por Carlos, pero no por eso menos fuerte. Se casaron y se trasladaron a Madrid. Allí creció mi madre y allí nací yo. Para mí, mi abuelo, siempre ha sido Rafael… ¿Lo entiendes?
-Ahora si…
-Desde entonces, todos los veranos volvíamos a la casa de la playa. Dejamos de hacerlo hace tres años. Mi abuelo enfermó, y mi abuela se dedicó en cuerpo y alma a cuidarlo, como antes había hecho él con ella. Hace un año, mi abuelo murió, y la vida de mi abuela se fue apagando poco a poco. Su compañero se había ido y ella no quiso luchar más. Hoy hace dos meses que se fue, y el resto de la historia ya la sabes. Me dejó la casa en herencia, y por eso estoy aquí.
-Bueno, la verdad es que es una historia preciosa, porque a pesar de que hay tristeza, en ella también hay esperanza, y amor, mucho amor.
-Patricia… ¿Puedo hacerte una pregunta?
-Dime…
-Si no quieres no me respondas…No quiero ser indiscreto, pero antes has comentado algo sobre revivir ese dolor… ¿Me puedes contar tu historia?
-Bueno…Creo que te lo podré contar…Ha pasado ya el tiempo suficiente como para que casi haya dejado de doler, aunque claro…No te va a salir gratis… ¿Me invitas a comer?
Roberto sonrió ante la salida de Patricia, y observando que había un chiringuito cercano le dijo:
-Estaré encantado de invitarte…Si te parece podemos entrar en ese chiringuito y después de comer me cuentas tu historia…
-Vamos…


Continuará...

Ana

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La música, You found me (Tú me encontraste), de The Fray. En mi blog de música.

52 comentarios:

Winnie0 dijo...

Me gusta muchísimo esta historia...sobre todo porque tiene algo de cotidiana, de real,,,,que temete en ella. Besos y seguiremos atentos

Menda. dijo...

Ayyyy, qué ganas de que cuente la historia.....

Juan dijo...

Weno, vaya historia, creo que al final tu tambien podras hacer un libro de esto. Un besazo.

Adolfo Payés dijo...

Me has dejado desde el inicio al expectativa de conocer la historia de la abuela.. al fin.

Y hoy vamos con la de Patricia..

Me gusta, es un buen escrito..

Un abrazo
Saludos fraternos

amor que soy dijo...

y según hablaban, los ojos de él buscaban los de ella, la conversación fluía, la historia rodaba, los hechos iban uno tras otro en el recuerdo, y patricia se sentía más y más cerca de este hombre que poco a poco se iba encendiendo dentro de sí

La chica de ayer dijo...

Sólo saludar, que llevo mucho tiempo perdida del mapa!

Rafa dijo...

Ha sido levantarme de la cama, asearme, tomarme algo en la cocina y venir a leer raudo este nuevo capítulo.

Hoy nos aclara la historia de los progenitores del joven heredero de la casa, Julia y Carlos, de como esta quedó viuda y un antiguo pretendiente, Rafael, a su regreso al pueblo retomó sus pretensiones consiguiendo finalmente unir sus vidas hasta su no muy lejanos fallecimientos.

Ha sido una historia con matices tristes pero que todos soñamos y damos por hecho que los años de Julia con Rafael fueron luminosos y de dicha junto a su hija, la madre de Roberto.

Nos queda mañana saber que le cuenta Patricia durante la comida... Estoy intrigado, pues el personaje de Patricia es algo especial con esa sensibilidad y percepciones que en cualquier momento te puede sorprender.

Me alegro que continúe ... ya queda menos, solo un dia, seré paciente.

BESOTE

Sensaciones dijo...

me estás dado una lección de paciencia increíble... gracias!!

Un besazoooo, y por favor, escribe ese libro!!!lo pido ya!!

beker dijo...

Saludos Ana... historias en las que cada uno se puede sentir, porque forman parte de todos, con sus matices particulares y que ayudan a pensar... un abrazo

Ayla dijo...

A ver con qué nos sorprendes ahora, porque me da que la historia de Patricia no tiene desperdicio...
Un besito

Lucía dijo...

Me he leido todo de un tirón, hasta lo retrasado.
Ay, niña, larguísimo se me va ha hacer hasta el viernes para el final...y además intrigante.
Espero leer todo esto pero juntito y en la mano;))
Muchos besos, preciosa.

Manolo Jiménez dijo...

¿Tristeza? Puede que parezca pero yo veo una suerte inmensa en que Carlos sacara la "patita" pronto.

¿Amor? Mucho, por parte de Rafael, de la abuela, de...

¿Esperanza? Sí, unida a la constancia de Rafael. Sin esa constancia no hubiera habido esperanza.

Ana, ¿alguna vez te has planteado escribir un libro? Me uno a la petición.

Abrazos.

Marinel dijo...

Ana,he tenido que ponerme al día,pues ahora entro mucho menos por este mundo,pero chica...
Me ha parecido una historia preciosa,llena de ángel, como les digo yo a los libros que me llegan al alma.
Es de esos escritos que no te cansas de leer,y estás deseando que no terminen nunca.
Enhorabuena,chiquilla.
Muchos besos.

Ana dijo...

Winnie0...Es cierto, podría habernos pasado a cualquiera.

Menda...Jajajajaja...Impaciente...Mañana, mañana...Jajajaja.

Juan...De esto en concreto, no, pero... ¿Quién sabe?

Adolfo...Mañana le toca el turno a Patricia...Y me alegra que te guste.

Santi...¡Qué bonito...!

Chica de ayer...Se te echaba de menos...;)


Muchos besos.

Ana dijo...

Rafa...Ay...Por favor...Que me voy a poner colorada...Espero que mañana desaparezca parte de la intriga, pero no toda...

Sensaciones...Jajajajaja...Pues mira, está bien eso...Jajajajaja.

Beker...Se te echaba de menos...Y si, eso es lo que intento cuando escribo, que pueda ser parte nuestra, porque son vivencias normales, le pueden pasar a cualquiera.

Ayla...Pues eso espero...Que no tenga desperdicio...;)

Muchos besos.

Ana dijo...

Lucía...Ay...Que yo no quiero que se te haga largo...Que los días pasan rápido...Y bueno con respecto a lo de leerlo en la mano...Dios dirá...

Manolo...Totalmente de acuerdo...Sin constancia, si uno desiste, no hay esperanza...Y con respecto al o del libro...Puede que me lo esté planteando...

Marinel...Gracias preciosa. Estas palabras viniendo de ti que escribes tan bien me llegan al alma.

Muchos besos.

YAIZA dijo...

Pues a mi de largo nada tu sigue que está muy interesante.
Estoy tan enganchada a esto como cuando veia Cristal, jajaja joer no hace años.
Me encanta como va la historia.

Besos.

Tatiana Morales dijo...

Buena historia,
espero pronto la continuación
un abrazo

Ana dijo...

Yaiza...Jajaja..Bueno, pues nada, mañana, más...Jajaja.

Tatiana...Bienvenida... Y me alegra que te guste.

Muchos besos.

cantares dijo...

Ana que mientras tomo mi cafè creì que finalizaba la historia y continùa otraaaaa, que emocionante, espero el pròximo capìtulo :)
Besotes

Ana dijo...

Cantares...Jajajaja...Si es que se está descubriendo mi verdadera personalidad...Soy mala...

Muchos besos.

Lourdes dijo...

Uff, cada día me gusta más esta historia, joé...
Y en fin, paciencia para el siguiente capítulo.
:)

Besos, Ana!!

HADALUNA dijo...

Upssssssssssssss......sin palabras.
;-( ;-( ;-(
Son lagrimillas de emoción.....
Escribes como los ángeles y lo sabes.
Un día serás famosa y yo estaré en la cola, ya sabes, dando codazos a diestro y siniestro...

Gracias, sólo gracias por ser y por estar.

Ana dijo...

Lourdes...Paciencia...Jajajaja, que ya queda menos...

Hadaluna...Vale, si las lágrimas son de emoción las acepto...Pero ya sabes que las únicas lágrimas que queremos son las de alegría...Ah, y con respecto a lo de la cola, sólo porque tú quieras estar en ella...Jajajajaja. No me des las gracias, y si alguien tiene que darlas soy yo, tú siempre estás ahí. Gracias por ser como eres ya sabes lo que te mereces ¿No? Pues ya no digo nada más.

Muchos besos.

Silvia dijo...

Guapetonaaa.... que como ahora te leo en la comida, pues eres la "novela de la tarde de bloggerland" jajaja en vez del tiempos revueltos ese que ve mi madre...
Sigue que está muy bien.
Besicos.

Arantza G. dijo...

Que bonita historia.
Hija, estaba tan metida en ella que casi lo veía.
Besitos, hasta mañana.

Ana dijo...

Silvia..Jajajajaja...Entre Yaiza que dice que dice que está tan enganchada como cuando veía Cristal, y tú, que me acabas de ascender a novelista de Bloggerland, creo que voy a tener que considerar seriamente lo de dedicarme a escribir guiones de series...Jajajajaja.

Arantza...Me halagas, de verdad, con eso de que te has visto dentro...Gracias, de corazón...;)

Muchos besos.

Alijodos dijo...

Me tienes embelazdo con esta historia de verdad te lo digo...es magnifica ana y estoy asi intriogado...Como soy asiduo lector tuyo pues me las he leido todas ...y esta la espero aun con mas impaciencia si cabe...que bien relatas...un beso...

Ana dijo...

Alijodos...Tú que me lees con muy buenos ojos...;) Gracias...

Muchos besos.

Marien dijo...

Hola Ana,
Hoy nos ha tocado Patricia. Que bien se está quedando la historia, hasta parece que cuentas la de una amiga, tan real y cotidiana. Sigue que te esperamos impacientes. Aunque la de ayer me la he tenido que leer ahora, que bien te han sentado las vacaciones.
besos

Ana dijo...

Marien...La verdad es que las vacaciones me han servido para cargar las pilas...Lo que no sé es cuanto me durarán...;)

Muchos besos.

Stanley Kowalski dijo...

Mil gracias por la visita y bienvenida a mi blog! Que placer encontrar a tantos amigos entre tus comentaristas! No quiero abusar de tu cordialidad, pero me gustaría pedirte un favor: Cuando comencés una nueva historia, serías tan amable de avisarme? Me gustaría leerte, pero no tengo tiempo para ponerme al día con la que estás relatando actualmente. Obviamente podés decir que no, no me molestaría en absoluto.

Que tengas un buen día!

BESOTES.

Ana dijo...

Stanley...Gracias a ti por tu visita...Es cierto, tenemos amigos comunes...Y te avisaré...

Muchos besos.

Anouna dijo...

Ana, una historia que cautiva, te lo digo en serio. Ya quiero leer el final, pero lo bueno es degustar lentamente cada paso, eso es lo que me gusta de un buen libro, y ésta historia amiga, se está haciendo Una novela digna de vitrina.

Mañana si? jjejejejej tengo paciencia, puedo ir capitulo a capitulo, conteniendo, esperando, degustando, en fin, en ese tranquilo nerviosismo emocionado.

Abrazos, nos vemos
Anouna

Ana dijo...

Anouna...Gracias por tus preciosas palabras...Mañana un poquito más.

Muchos besos.

Mundo Animal. dijo...

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┊ ┊ ┊ ┊ ★ ☾ QUE BONITA VA TU HISTORIA ANA
QUE TENGAS UN BUEN DIA.
SALUDOS MUNDO ANIMAL

Ana dijo...

Christian...Gracias...;)

Muchos besos.

Nuria Gonzalez dijo...

Es una historia que me parece tan real. La sigo intensamente porque la historia de los abuelos me encantan.
Te sigo enganchada...
Besitos guapa

Ana dijo...

Nuria...Me encanta que me digas que te parece real...Es lo que intento...;)

Muchos besos.

Jinete Pálido dijo...

JOE, ES QUE SI TIENES OTRA PARTE MAS DE LA HISTORIA M RESULTYA COMPLICADO PONERME AL DIA...PERO LO HARÉ!!!!!TARDERÁ UN POQUITO MÁS..PERO LO HARÉ

BEOSTES!

Nunca dejes de sonreir dijo...

Jó, me dejaste de nuevo con la miel en los labios!!, pero a la vez impaciente por leer la siguiente parte..

Un besito, preciosa

Ana dijo...

Jinete Pálido...Pues ve tranquilita, que no hay prisa...;)

Nunca dejes de sonreír...Si, con la miel en los labios...Jajajajajaja.

Muchos besos.

salvadorpliego dijo...

Fantástica historia… Me envolviste en ella.
Te luciste escribiendo.

Un fuerte abrazo para ti.

Ana dijo...

Salvador...Muchas gracias...;)

Muchos besos.

hargos dijo...

HOLA PRECIOSA, SOLO PASO A DEJARTE UN BESITO, NO SEA QUE PIENSES QUE ME OLVIDO DE TI , CHAO GUAPA

Pharpe dijo...

Huuum está interesante, la parte del chico no me la esperaba para nada, es más bien lo que me espero hacia la chica, pero bueno, ya te diré cuando la termines si era lo que estoy imaginando. Besos Ana

seo dijo...

esperando me dejas por la historia de patricia

niña, esta muy bien

un beso

DAPHNE dijo...

Que historia mas bonita , con lo que significan para mi las miradas , que lo son todo . Hayyy si ya me he enganchado , y me has dejado con unas ganas de saber como sigue , espero ansiosa el final , que me parece tan , tan real nena .
Besitos dulces .

Ana dijo...

Hargos...Que lo sé, que no te olvidas...;)

Pharpe...Venga, a ver si es lo que esperas...Ya me contarás...

Seo...Gracias preciosa...:)

Daphne...Es que podría ser la historia de cualquiera...

Muchos besos.

toñi dijo...

Una historia muy hermosa la de la abuela. Ahora vamos a conocer la de Patricia .

Un beso

Arwen dijo...

Jooo niña qeu preciosa historia de la abuela de Carlos me ha encantado, besitosss

lys dijo...

Se me ha hecho cortito, esto promete.

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