viernes, 17 de diciembre de 2010

EL ENGAÑO II


Me vestí con ropa cómoda y me encaminé al Hospital. Se encontraba a cuatro manzanas de mi casa, por lo que me decidí a ir dando un paseo, mientras mi cabeza no paraba de dar vueltas en torno a una misma idea...Aquello era un error. ¿Quién era la Señora Castro? Y lo más importante ¿qué tenía que ver conmigo?

En esas estaba cuando llegué a la puerta del viejo Hospital Provincial. Me adentré buscando el puesto de Información, donde una recepcionista muy amable me preguntó:

- ¿En qué puedo ayudarle?

- He recibido una llamada informándome del empeoramiento de la señora Castro. ¿Quién podría darme más información?

- A ver…La señora Castro se encontraba ingresada en Oncología. Suba a la cuarta planta y pregunte en el control de Enfermería, probablemente allí puedan ayudarle.

Me despedí agradeciéndole su atención y me encaminé hacia el ascensor, pensando que su modernidad desentonaba con el vetusto edificio. Probablemente aquellos pensamientos eran una manera de intentar que la situación no me agobiara aún más.

Al llegar a la planta busqué el control de Enfermería. Estaba vacío, probablemente porque la unidad en la que me encontraba era, con Urgencias y la U.C.I, una de las más complicadas de llevar. De una de las habitaciones salió una enfermera morena llevando el carro de curas. Me dirigí a ella para ver si me podía dar algún tipo de información.

- Bueno días. Perdone que la interrumpa, necesitaría que me diera información…

- Deme un momento, tengo que entrar a revisar el suero de esta paciente y ahora mismo estoy con usted.

En un par de minutos salió de la habitación y recogió el carro de curas. Mientras se lavaba las manos escrupulosamente me preguntó:

- ¿En qué puedo ayudarle?

- Me han llamado esta mañana para informarme del empeoramiento de la Señora Castro.

- ¿Es usted su familiar?

- Verá, aquí creo que es donde se encuentra el error. Me han llamado para decirme que mi madre había empeorado, cuando la realidad es que mi madre falleció en un accidente de tráfico hace diez años. He intentado explicárselo a su compañero, pero él ha insistido en que viniera para aclarar la situación.

- Mire, yo lo único que puedo decirle es que Elena Castro ha fallecido esta madrugada. Estaba ingresada en la 412, y que durante los días que ha permanecido ingresada en el Hospital, ha estado acompañada por un señor, que debe ser el que la ha llamado, porque aquí no me consta que se haya realizado ninguna llamada para informar de su fallecimiento, entre otras cosas, porque no teníamos constancia de la existencia de ningún familiar directo al que debiéramos de llamar en caso de empeoramiento o defunción. Vaya a la habitación, creo que el acompañante de la señora Castro se encuentra todavía allí.

La puerta de la 412 estaba entreabierta. Al lado del ventanal, un hombre canoso y alto miraba a través de los cristales. Al ver mi reflejo en ellos se volvió con expresión de asombro.

- Si no fuera porque Elena está muerta…Perdóname Sara…Soy Alberto Castillo, el marido de tu madre.

- Creo que se equivoca. Mi madre falleció hace diez años.

- Cuando leas esta carta entenderás muchas cosas…

Se acercó a mí ofreciéndome un sobre que recogí con desgana. Aquello no podía ser más que una triste equivocación, pero a pesar de mis reticencias, lo abrí y comencé a leer.


Querida Sara:

Qué difícil se me hace escribirte esta carta.

Probablemente si la estás leyendo es que ha sucedido lo peor y ya no podré conocerte. Tantos años soñando con este encuentro, escogiendo las palabras que te diría y todo lo que he guardado durante todo este tiempo se desvanece por momentos.

Y aunque ahora pienses que esto es un error, te puedo decir que no lo es.

Me quedé embarazada con dieciséis años. Eran otros tiempos, y por mi situación personal me vi forzada a cederte en adopción.

En todo este tiempo no he dejado de pensar ni un momento en ti y en este reencuentro que ya no será posible.

No espero que me perdones.


Te quiero.

Elena.




Al terminar de leer la carta se agolparon multitud de sensaciones en mí, pero sobre todas ellas predominaba la sensación de engaño.

No dejaba de hacerme preguntas que mi madre ya no podría responderme:

¿Por qué has tardado tanto en encontrarme?
¿Por qué mis padres nunca me hablaron de ti?
¿Por qué…? ¿Por qué?





Han pasado dos años desde aquel sábado lejano y aquí sigo preguntándome cosas que desconozco, pero hoy ya no tengo la sensación de engaño, creo que te he comprendido. Ya no necesito preguntarte porqué…


Ana


Safe Creative #1012148063198

25 comentarios:

anapedraza dijo...

¡Hola Silpana!

Te pido perdón, ¡he tenido un par de meses de locos y por eso me he perdido un poco en el ritmo de la Blogsfera!

He leído las dos partes del tirón, ¡SENSACIONAL!, como en tus mejores tiempos.

Con un "palo" así, es muy difícil levantar cabeza.

¡Un beso!

Miguel

añil dijo...

Me ha gustado mucho.


Un beso

Adelaida Ortega Ruiz dijo...

Estupendo, Ana.

Estaba esperando el desenlace de tu relato, y en cuanto he visto la actualización de tu blog, he venido corriendo a leerte.

Conseguiste intrigarme.

Un beso.

✙Eurice✙ dijo...

Ana el desenlace ha sido soberbio, confieso que me había imaginado otro, que erré...no obstante me ha gustado mucho y el final lo que más.
FELICES FIESTAS Y FELIZ AÑO!!
Me voy el día 22 te felicito por sino puedo hacerlo en el momento.
Besos!

Pasto dijo...

Me ha gustado tu relato. Muy bien llevado de principio a final. Gracias por compartirlo. Saludos.

Flor dijo...

Un cuento muy bueno para morirse de disgusto. Tuvo dos madres sin saberlo y se quedó sin ninguna.
Al menos que tuviera un final que su verdadera madre le hubiera dejado una herencia.

Besos y Felices Fiestas.

Flor

ainhoa dijo...

Hola amiga, vuelvo de nuevo ahora con mas tiempo y me encanta lo que encuentro...te dejo un fuerte abrazo...

~√V^√V'^~---Neurótika---~√V''^√~ dijo...

Será que últimamente ando hiper sensible, pero has conseguido saltarme las lágrimas con el final...

Muchas gracias por compartir estos escritos.

Un beso.

Arantza G. dijo...

Hija de mi vida, me has sacado una lágrima.
¿Continuará?
Besos cielo

Menda. dijo...

Genial, como siempre, pequeña. No has perdido ni una pizca de lo que me hacía venir por este blog.

Josep Capsir dijo...

Fantástico. De todos modos, una madre debe hacer lo posible por llegar a su hija en vida, pero bueno, cada uno tiene sus motivos y sus razones.
Besos Ana.

fiaris dijo...

Ana querida me han mandado distraerme y no pensar y me he puesto a leer blogs amigos,¡que historia!eres genial escribiendo,gracias por estar ,mi pequeña no mejora realmente estoy mal,beso.

Magamerlin dijo...

Magnifico Ana, me has hecho pensar muchas cosas, pero ha veces hay preguntas que no tienen respuestas.
FELICES FIESTA PARA Y LOS TUYOS.
Un beso de la maga curiosa.

Cornelivs dijo...

Estoy muy contento de volverte a leer, amiga, tras unos dias de autentico infarto: no he tenido tiempo para nada.

Un enorme abrazo y feliz fin de semana.

Annick dijo...

No debería tenernos así en ascua , esperando el final de la historia .
Pero ha sido estupendo poder leerte .

Besos desde Málaga.

Ricardo Miñana dijo...

En estas fiestas tan entrañables,
en las que vivimos la ilusión y
recordamos a los que ya no están,
con mis mejores deseos de felicidad
deseo pases una feliz Navidad,
junto a tus familiares y amigos.


¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Un abrazo.

MORGANA dijo...

HASTA SIEMPRE.

¡¡¡...Jaz...!!! dijo...

Es sensacional! Te confieso que se me hizo un nudo en el estomago, jaja! Era leer y leer para llegar al final y es impactante. Es fabuloso.

Besos.

La chica de ayer dijo...

El tiempo pone cada cosa en su lugar... sobre todo las del corazón...

Calvarian dijo...

Veamos...Como siempre buen relato.
Supongo que muchos casos de estos se dan. Conozco uno, la joven encontró a su madre biológica 20 años después, cuando la cedió, aquella mujer estaba metida en el mundo oscuro y duro de la noche.
Ah!!! se me olvidaba, la protagonista tiene el móvil de adorno como yo, bueno no, a mi me sirve...Ejemmmmmm, lo llevo en la riñonera y cuando vibra...¡¡¡¡Siento que tengo algo!!!! NO lo uso, pero ahí está, el móvil y lo otro jajaja
Gracias móvil por tu recuerdo!!!!

Bésix a todas

Nunca dejes de sonreir dijo...

¿Y dices que la musa se ha ido?, aunque hayas publicado el post actual, debo decirte que para nada te ha abandonado esa musa, observa detenidamente tu terraza, deja que la lluvia casual o no casual sea tu música, no pienses en más nada, ya verás como poco a poco la musa llegará de nuevo.

Un besazo peque

Amaya dijo...

Caminamos por la vida pisando seguro, creyendo saberlo todo..y la vida se nos ríe la cara, una y mil veces, porque no somos más que torpes marionetas de un destino que no conocemos

Magnífico relato!

Un fuerte abrazo

MA dijo...

Ana un placer leer tu relato , como siempre geniales tus letras.


Abrazos de MA para ti y feliz año nuevo 2011.

Rochitas dijo...

BUENO BUENO, PERO CUANDO LA MUSA LLEGA... SE DESQUITA. Y CUANTO.

María José Collado dijo...

Cuántos enredos reales en tantas familias,esta ficción tuya da luz a muchos engaños reales. Magnífico relato.

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